martes, 28 de octubre de 2014

¿Cuando? Cuando.
Cuando piensas que nada puede ir a peor.
Cuando estas a punto de reventar.
Cuando te das cuenta de que nada ni nadie es para siempre.
Cuando lo único que quieres es largarte.
Cuando explotas.
Cuando esperas a estar solo para dejar caer tus lágrimas inundando el folio.
Cuando un abrazo a tiempo te salva de la caída.
Cuando ni siquiera escribir sirve para desahogarte.
Cuando ni los versos más bonitos hablan de ti.
Cuando el viento enredándose en tu pelo era una catarata en el paraíso.
Cuando el corazón no tiene heridas, y mirarte a los ojos es entonces poesía.
¿Cuando? Cuando la oscuridad y el silencio lo han invadido todo. Cuando han entrado sin preguntar y se han adueñado de esto. Cuando ya no queda nada. Cuando el reflejo de tus ojos en los míos es la única mirada.

martes, 5 de agosto de 2014

Que mi nombre no se borre de la historia.
El olor a pólvora embriagaba cada rincón de la ciudad. Las calles estaban vacías. Solo se escuchaban gritos y los metálicos ruidos de los fusiles.
La soledad era la única que las acompañaba en aquel momento. Con el corazón desbocao' comenzaron a oír el ruido escalofriante de los fusiles a unos pocos metros.
Ya no había vuelta atrás.
La realidad era triste. Iban a morir frente a un pelotón de fusilamiento, solo por pensar diferente y defender sus ideales.
La impotencia de tener que morir rodeadas de aquellos que imponían sus ideales sobre los de los demás.
La indiferencia con la que se comportaban cientos de personas frente a estas muertes.
La rabia nos corroe por dentro con solo recordarlo.
-Lo único que nos queda es la venganza.- Decían miles de camaradas que aún no habían sido detenidos.
En la oscuridad de la noche sus gritos se hacían aún mayores. La locura se apoderó de todos nosotros.
-Paciencia camaradas, se sabrá la verdad.-
La sinceridad con la que miles de personas luchaban por cambiar lo injusto.
Y porque la memoria de las personas que dieron su vida por nosotros, por los ideales, nunca se olvide.
Por tener la libertad que el pueblo se merece.
Y así las trece cayeron inexorablemente con el único deseo de no ser olvidadas.

viernes, 11 de julio de 2014

Otra botella de whisky, por favor.

-¡Maldita sea!- Se susurró a si misma cuando miró debajo de las sábanas y no encontró ropa alguna.
Miró a su alrededor y vió como toda su ropa y la de él estaba desperdigada por la habitación.
Y él. ¿Quién era él? Se preguntaba una y otra vez.
No se acordaba de nada de aquella noche.
Vió que una sombra estaba entrando por aquella puerta y se hizo la dormida.
Él entró. Se sentó a los pies de la cama. Y finalmente si tumbó a su lado.
Ella se giró adormilada, dándole la espalda.
Y él se metió entre las sábanas y dejó subir su mano por el cuerpo de aquella dama.
Ella se estremeció cuando comenzó a tocarla, y se giró para verle la cara.
Cuando lo hizo, vió como un rostro con una preciosa sonrisa y unos ojos color miel se acercaba a su boca.
Él intentó besarla y ella esquivó sus labios y le preguntó quien era.
-¿Quién soy? ¿Quién eres? ¿Quienes somos? Nadie lo sabe.
Ella no entendió la respuesta y dejó que sus labios reconocieran los de aquel hombre.
Se levantó, se vistió y cuando se disponía a salir, entonces apareció.
La verdad entraba por la puerta al mismo tiempo que su realidad se estrellaba contra las paredes de la habitación de aquel hotel.
Una mujer llegó con una botella de Whisky en la mano; les miró y entre sollozos salió corriendo.
Ella se giró y sin entender muy bien el porqué, dió un tortazo a aquel hombre.
No estaba segura de lo que había pasado aquella noche, pero lo hizo. Le dió un tortazo y salió corriendo  tras aquella mujer.
Bajó las escaleras todo lo rápido que pudo para intentar alcanzarla.
¿Esa mujer? Tampoco sabía quien era esa mujer; pero esa mirada se la quedó clavada en la sien.
No sabía muy bien lo que estaba haciendo. Acababa de salir corriendo de la casa de un desconocido y estaba corriendo por la calle en busca de una mujer que nunca antes había visto.
Estaba loca. ¿Qué había bebido aquella noche para hacer esa tontería?
Esa mujer desapareció. No la encontraba por ningún lado, así que volvió a la casa de aquel hombre para recoger su bolso.
Cuando llegó a la casa comenzó a oír unos gritos, pero no se atrevía a llamar.
¿Qué serían esos gritos? ¿Qué estaría pasando?
Llamó al timbre y una chica diez años más joven que ella abrió la puerta. Estaba medio desnuda, y con la camisa de él, que ella se había puesto la noche antes.
Ella y otras tantas mujeres.
Ella entró con una botella de Whisky en la mano, cogió su bolso y entre sollozos salió corriendo.
Exactamente igual que la otra mujer.
La chica que estaba allí se giró, le dió un tortazo y salió corriendo detrás de ella. Pero no la encontró.
Aquella mujer desapareció. Quiso desaparecer.
Como la mujer del día anterior.
Para que mañana otra mujer con una botella de Whisky en la mano, fuera la protagonista de aquella historia de mierda.

martes, 24 de junio de 2014


Mi punto de apoyo ~ ACH
Tus manos son mi caricia,
mis acordes cotidianos,
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia.
Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada;
te quiero por tu mirada,
que mira y siembra futuro.
Tu boca es tuya y mía
tu boca no se equivoca,
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía.
Y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero.
Y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola.
Te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz,
aunque no tenga permiso.
Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Mario Benedetti.

domingo, 22 de junio de 2014

Bendita locura.
Dolor. Repulsión. Furia. Rabia.
Pura impotencia, que pronto se convertirá en dulce venganza.
Tan cruel, tan bella, tan amarga, tan refrescante.
Pero mientras tanto aquí sigo, asqueada del mundo. Pensando que dentro de poco cometeré una locura. Pero bendita locura.
Será la mayor venganza jamás cometida.
Una venganza que se recordará durante siglos.
Un plan perfecto maquinado durante años, en el que no cabe la posibilidad del fallo.
Con esto, muchos sentirán repulsión hacia mi persona; y otros me tendrán tal admiración, capaz de que esta historia sea transmitida durante siglos.
Y con solo recordarla, temblará el mundo.
Esta historia tendrá un radiante final.
Con sed de venganza.
Con sed de sangre.
Un final tan bello como dolo
ros
o.